viernes, 13 de abril de 2012

La chica del lago de Steph Bowe


Sinopsis:
"Nadie dijo que la vida fuera fácil cuando eres adolescente, pero a veces reunir el valor suficiente para seguir aferrado a ella puede ser realmente duro. Ya ha trascurrido tiempo desde que Sacha perdió a su madre, y ahora debe hacer frente a su propia enfermedad, una leucemia que parece haber regresado con una virulencia  inusitada, y a la difícil convivencia con su padre, al que jamás ha perdonado que no ayudara a su madre cuando esta más le necesitaba...
Tampoco la vida de Jewel es fácil: en su recuerdo todavía pesa el dolor por la trágica muerte de su hermano, ocho años atrás; los reproches de su padre, que la abandonó, y la reciente muerte de sus abuelos que entonces la acogieron. Ahora Jewel ha vuelto al que en su día fue su hogar, mientras trata de hacerse a la idea de convivir con su madre, convertida en una aunténtica desconocida para ella.
Pero una noche, el destino decide cruzar los caminos de ambos cundo Jewel rescata a Sacha de las aguas del lago, el mismo en el que su hermano perdió la vida, y en el que Sacha estaba dispuesto a renunciar a la suya. Para ellos, aquel episodio es el inicio de una historia que ninguno de los dos hubiera esperado que ocurriera: una historia en la que descubrirán que, ante el acecho de la enfermedad, de los propios miedos y de la muerte, nada hay más poderoso que la comprensión, la amistad y el amor."

Datos del libro
Título: La chica del lago
Autor: Steph Bowe
Editorial: Montena
Nº de páginas: 236
Precio: 15.95 euros

La chica del lago es un libro que, bajo mi punto de vista, debería estar en todas las estanterías del mundo.
Es una novela de la que se pueden destacar muchas cosas, pero creo que las dos principales son:
- Como una autora tan joven en su primera novela consigue tanta calidad.
- Como una novela tan cortita es capaz de transmitirte tantas emociones, en casi todos los casos son varias a la vez.
"Entonces lo vi. No creo que tuviera muchas alternativas en ese momento, y no me refiero sólo a salvarle la vida.
Las primeras palabras del chico del lago aquella noche fueron: ¿Qué?
Pero le disculpé, pensando que probablemente era un chico elocuente, divertido y liso cuando no estaba a punto de perder el sentido."

Con la novela me he reído y llorado en la misma página. Me he identificado, emocionado, frustrado, divertido ... Hay momentos en los que te estás riendo y llegas a olvidar la dura realidad que sufren estos personajes mientras que hay otros en los que esa realidad te golpea tan furtemente que no puedes sino sobrecogerte y apenarte por ellos. Todo este mar de emociones hace que el libro se lea en un suspiro a lo que ayuda su ya mencionada poca longitud, pero lo que es innegable es que es un viaje corto pero intenso a tierras australianas.
Y a pesar de compartir temática y tragedia principal con Promise de Wendy Wunder, la novela de Steph tiene un tono mucho más profundo y trágico.

Tal vez lo mejor sea el aire triste, melancólico y trágico a la par que alegre, divertido y esperanzador que rodea a la novela desde su misma portada hasta la última frase, y que acaba llenándote a ti también haciendo que cuando ves el libro en tu estantería no tengas sino ganas de leerlo una y otra vez para volver a reencontrarte con esos personajes. Otra de las sensaciones que hay presente en la novela, derivada por lógica de ese ambiente contrapuesto, es un romanticismo precioso que hace de la novela un libro "bonito".

En cuanto a los personajes, me han gustado todos, ya que se salen de los tópicos y todos tienen un toque original y tierno que los hace adorables.
Sacha y Jewel son los protagonistas y narradores de la novela. Él es un chico sensible, concienciado con su complicada situación y su destino y asolado por la culpa (y aficionado a los gnomos de jardín). Ella es una chica fuerte, solitaria, con las ideas muy claras y antes de conocer a Sacha sobre todo, sin muchas ganas de sobrevivir, aunque comparte con Sacha una profunda sensación de culpa, tal vez con algo más de motivo que él.
Su relación es preciosa, dulce y rápida, pero dada la situación no resulta raro ni estropea el ambiente en ningún momento. Es una de las pocas historias de amor repentinas que no me escama.
Lista de Sacha de formas extrañas de morir
Envenenado por semillas de narciso
Alcanzado por varios rayos
Aplastado por un satélite perdido
Ahogado en un bol de cereales
Asfixiado con una hamburguesa
Como secundarios tenemos a Little Al, que me ha parecido un auténtico amor de chico, muy simpático, alegre, un poco alocado, dulce... y a True, la mejor amiga con las ideas muy claritas sobre su futuro desde hace mucho tiempo, es una chica fuerte, valiente, decidida excepto en temas del corazón donde teme arriesgarse.

Una de las cosas que más controversia se ha creado con este libro ha sido su final. Bajo mi punto de vista, si que es cierto que podría haberle dado el último toque de dramatismo, pero mi parte más romántica me dice que es el final perfecto, ya que aunque la lógica te dirá desde el principio como va a acabar, tú confías en que todo se arreglará y de ese modo, le puedes poner el final que tú prefieras.

Resumiendo, un indispensable en cualquier biblioteca personal del cuál te enamorará su tono romántico/dulce/melancólico, su adorables personajes, su trama dramática y un final hecho para tu imaginación. Prácticamente perfecto, pero como hoy estoy romántica, se lleva la más alta calificación.

5/5

"- Han arrestado a Sacha por robar gnomos de jardín. Vamos a buscarle a la comisaría.
- ¿En serio?- preguntó Little Al incrédulo."

2 comentarios:

beronykas dijo...

Parece un libro precioso.... No lo he leído, y me suena de haber leído el título y poco más, pero no me había parado a leer la sinopsis...

No sé si es porque estoy un poco sensiblera, pero me apetece leerlo.... y mira que no me suelen llamar la atención los libros así...xDD

Un saludo

Carlos dijo...

Coincido contigo en que es una novela maravillosa, que debería estar en todas las estanterías del mundo.
Steph Bowe escribe genial, y eso que solo tenía 17 años cuando escribió esta novela...
Y el final. Es triste pero inevitable, al fin y al cabo.
En fin, que coincidimos en todo.
¡¡Saludos!! :)