domingo, 13 de julio de 2014

Reseña de Muerto para vosotros de Lissa McMann

Hola, Nefilims.
Aquí tenéis una reseña de una novela que leí en el mes de Febrero si no recuerdo mal... ya ha llovido, ya  por no hablar de que se trata de una autora que me gusta bastante y que no suele tener unas críticas excesivamente brillantes de sus novelas pero que, a mí, me conquista con cada una.


"Ethan es un joven de 16 años que se reencuentra con su familia después de estar desaparecido durante varios años. Se supone que, cuando era pequeño, unos hombres lo raptaron y se lo entregaron a una mujer, Ellen, que lo cuidó hasta que, por falta de recursos, lo dejó en una casa de acogida. De ésta, Ethan se escapó y vivió en la calle, hasta que encontró a su familia por internet y se puso en contacto con ellos."
Datos del libro
Título: Muerto para vosotros
Autor: Lissa McMann
Editorial: Everest
Nº de páginas: 272
Precio: 14,50€

Desde el momento en que leí el primer volumen de la trilogía de La cazadora de sueños, hace ya unos años, me enamoré de Lissa McMann, de su manera de escribir y de lo poco común de sus historias en el marco de la novela juvenil, y esta era la única novela suya publicada en español que me quedaba por leer y no me ha decepcionado en absoluto. (aquí podéis encontrar la reseña de otra novela suya)

“Me siento tan inseguro… Sé que es absurdo, pero me pregunto por qué no han hecho un muñeco para mí antes de ir a recogerme, o por qué no los han aplastado todos para que yo no tenga que ver cómo han seguido con su vida sin mí. Como si yo no importara, como si yo no existiera.”

Muerto para vosotros parte de una premisa muy cruel y a la par muy sencilla, Ethan, nuestro protagonista, desapareció hace años, fue secuestrado, pero misteriosamente, un día regresa a casa. Viendo este inicio ya podemos imaginar un poco qué es lo que nos vamos a encontrar en la novela, y en ese aspecto es bastante fiel a lo que propone: es una historia difícil, dura, cruel, injusta y bastante frustrante, tanto para el lector como para todos y cada uno de los personajes que en ella aparecen.

“Siento como si me fuese a romper, como si mi cabeza estuviera hecha de piedra.”

Uno de los aspectos que más disfruté mientras leía fue el desconocimiento que tenemos de lo que le sucedió a Ethan, qué fue de él durante el tiempo que estuvo retenido, cómo fue su vida… son aspectos que poco a poco vamos descubriendo a través de revelaciones puntuales que hace el protagonista, pero también nos encontramos con el gran dilema interior que sufre el mismo ya que no es capaz de hablar mal o delatar a Ellen, la mujer que le tuvo retenido, a pesar de que él mismo sabe que debería hacerlo, no es capaz, y es que, al final, ha estado “cuidándole” durante años.
A todo esto hay que sumar la tensa relación que tiene con sus padres, que no quieren presionarle pero que, no obstante, quieren saber cosas, sobre todo para lograr una identificación de los responsables, y la desconfianza de su hermano y lo mal que se tratan entre ellos, con peleas y conflictos a lo largo de la novela.

“¿Te acuerdas de esto? ¿Te acuerdas de lo otro? Tiene tantas ganas de que recuerde… A veces digo que sí y otras que no. Sobre todo que no, porque los síes dan demasiadas esperanzas. No soporto la presión de tanta esperanza.”

Sin duda otro de los puntos fuertes de esta historia es que, desde el primer momento, sentí que algo no encajaba, algo no me cuadraba, la actitud de Blake me incomodó e incluso molestó durante toda la novela, así como el agobio al que se sentía sometido Ethan, y eso es lo mejor de la historia, porque la incertidumbre y la sensación de que, en cualquier momento podía pasar cualquier cosa no cesa durante sus más de 250 páginas. Todo este cóctel trágico, tenso y de incertidumbre no hace sino lograr que te enganches a la novela y la leas de un tirón, y aunque el final y el gran misterio de la novela son algo obvio, la clave de las historias de Lissa McMann no es tanto la imprevisibilidad del qué como del porqué, el cómo y, sobre todo, el cuándo va a suceder el clímax de la historia, normalmente el propio final y las páginas que le preceden.

“Todo está pasando al revés. Yo no quiero que todo sea así, descontrolado. Emocional. Sé que he estropeado todo.”

No obstante, mientras la relación con Blake, con sus padres e incluso con sus compañeros de clase es tensa, impredecible y tormentosa, la relación de Ethan y Gracie, su hermana pequeña, aunque muy confusa y compleja al principio, es absolutamente conmovedora y de los mejores aspectos del libro.

“Aunque quizás sea lo mejor para ella, echar en falta. Eso te obliga a seguir adelante y a luchar por lo que quieres. Lo sé muy bien.”

Las tramas de las novelas de Lissa McMann no son lo más común en la novela juvenil, las relaciones amorosas, los dramas más comunes, no suelen aparecer, y es que todas sus obras se caracterizan por un toque de misterio, de tragedia, desapariciones, en definitiva, un toque más policial y cercano a la novela negra en una adaptación al género juvenil, y eso me encanta y espero seguir leyendo sus novelas porque, hasta ahora, ninguna me ha dejado un mal recuerdo. El estilo de narración también acompaña mucho, y es que es una narración fluida, directa, sin adornos excesivos pero enmarcada en ambientes oscuros y dramáticos.

“Tengo a la vez 16 años, mi edad verdadera, y 7, la edad con la que me recuerdan. Somos almas perdidas hace mucho tiempo, una madre que se reúne con su hijo casi pródigo. Es el final de una historia y el comienzo de la siguiente.”

Otro de los grandes puntos a favor es que es una historia autoconclusiva, el final es el final y no hay más, y aunque el final es abierto y abrupto es el mejor final que podía tener esta historia y cualquier historia que guarde cierto parecido con esta. Repentino, impactante, una bofetada totalmente inesperada, porque, aunque como lector puedes adivinar lo que sucede, no esperas que eso suceda así y que sean las últimas páginas de la novela, pero es eso lo que le da ese toque especial a la historia, el dolor y la imprevisibilidad de las dos últimas hojas son perfectas.

“El negro contiene todos los colores. A lo mejor no me apetece comprometerme con ninguno”

Dadle una oportunidad a esta autora, a sus historias diferentes, con un toque oscuro, dramático y trágico, a la posibilidad de daros cuenta que, al final, tal vez lo más importante de una novela no sea un elemento sorpresa sino la sorpresa en todo lo que rodea a ese elemento, y eso Lissa McMann lo consigue crear en todas sus historias.

“Estoy atascado en el pasado, tratando de averiguar quién soy y de dónde procedo. Necesito saber eso antes de imaginar quién quiero ser, pero papá me hace pensarlo. Aunque no hablamos de las clases, sé que me está preguntando sobre eso. Además, me doy cuenta de que no me interesa nada en especial. Me limito a adaptarme, como un camaleón. Mi único objetivo es sobrevivir.”

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