jueves, 2 de octubre de 2014

Cazadores de sombras VI: Ciudad del fuego celestial de Cassandra Clare

Hola a todos.
No sabéis lo que me ha costado hacer esta reseña, creo sin duda que ha sido la más complicada a la que me he tenido que enfrentar. Antes de que empecéis a leerla quiero dejar claro que HAY SPOILERS del final de la otra saga de la autora, Princesa mecánica, así como de los libros anteriores a Ciudad del fuego celestial, así que estáis avisados, si seguís leyendo sin haber acabado los anteriores es vuestra responsabilidad.


"La oscuridad ha regresado al Mundo de los Cazadores de Sombras. Mientras su mundo se desmorona, Clary, Jace, Simon y sus amigos deben unirse para luchar contra el mayor enemigo al que se han enfrentado los nefilim jamás: el hermano de Clary, Sebastian.
En la lucha por intentar derrotarlo se perderán vidas, se sacrificarán amores y el mundo entero cambiará en el sexto volumen de la serie Cazadores de Sombras."
Datos del libro
Título: Ciudad del fuego celestial
Autor: Cassandra Clare
Colección: Cazadores de Sombras #6
Editorial: Destino
Nº de páginas: 672
Precio: 17.95€

La reseña del último libro de la saga, iba a decir al fin pero en realidad no es eso lo que siento. Como sucede siempre que comenzamos una saga, nuestro primer pensamiento suele ser el final de la misma, cuándo será, cómo será, cuándo lo leeremos… y a medida que van transcurriendo los libros de dicha saga eso se va haciendo más palpable. Hasta que llega. Hasta que tienes ese final en tus manos.

“-Si quisiera tumbarme en un diván y quejarme a alguien de mis padres, iría al psiquiatra.
-Ya- exclamó Jace-. Pero mis servicios son gratis.
-Eso he oído de ti.”

Fue en febrero de 2009 cuando leí por primera vez Ciudad de hueso, mucho antes de crearme un blog, de pensarlo siquiera. Ha pasado muchísimo tiempo después de eso, y durante todos estos años ha habido un libro, mínimo, de la saga, acompañándome. Ya os advierto que esta no va a ser una reseña normal, sino un montón de palabras sentimentales y de despedida.

“- No es justo pedir eso, y tú lo sabes, sabías, que yo no conocía lo suficiente sobre el amor para comprenderlo. Actúas como si fueras la parte ofendida, pero has tenido mucho que ver en esto, Magnus.
-Si- asintió este después de un instante- Sí, supongo que sí.
-Pero eso no cambia nada, ¿verdad?- continúo Alec, y notó que el aire frío le entraba en los pulmones- Nunca cambia, no contigo.
-No puedo cambiar- repuso Magnus- Ha pasado demasiado tiempo.”

He amado este libro desde la dedicatoria a los agradecimientos, sin duda tiene todo lo que quería y tenía que tener e incluso más de eso, pero estamos hablando de una sexta parte, todo lo “técnico” de lo que había que hablar en esta saga ya está dicho, así que me limitaré a hablar de lo que ha significado leer esta novela.

“-Sufrir. También podrías tú sufrir.
-Lo sé- repuso Simon- Lo sé y no me importa. Jace me dijo una vez que me pisotearías el corazón con tus botas de tacón, y eso no me ha hecho cambiar.
Isabelle soltó un leve bufido de risa contenida.
-¿Eso te dijo? ¿Y tú te has quedado?
(…)
-Lo consideraría un honor.”

Lo primero que quiero decir del libro es que sé, y lo digo como certeza, que hay gente a la cual le va a decepcionar o al menos ciertas partes de este. Hay bastantes lectores que opinan que la saga debió quedarse en Ciudad de Cristal. Para mí, la ampliación que son el cuarto, quinto y este, son aún mejores novelas que las anteriores, más serias, maduras, oscuras, intrigantes, en definitiva, un paso más allá, y a estas personas no creo que les guste demasiado, pero hay mucha gente que, como yo, tenemos una idea de por dónde va a ir la trama de la historia, que es justo por donde Cassandra no va. Y me ha encantado que lo haya hecho.

“Y los nefilims… tendemos a amar de un modo apabullante. A enamorarnos solo una vez, a morir de pena de amor, mi viejo tutor solía decir que el corazón de los nefilims era como el corazón de los ángeles: sentía todos los dolores humanos y nunca sanaba.”

Yo tenía pensado que iban a pasar una serie de cosas en la historia, pero a medida que van pasando las páginas te vas dando cuenta que eso no va a ser así, que la historia no se va a desarrollar como tú pensabas y es que todo circula por un camino distinto, no menos cruel, no menos duro, no menos doloroso, simplemente diferente, y tras leer la última frase y dejar reposar la lectura un día, me he dado cuenta que ese camino es más acertado para la novela y la saga en general de lo que podría haber sido cualquier otro. No era lo que me esperaba, pero me ha gustado más si cabe lo que he encontrado.

“No lo hagas, sea lo que sea. No dirijas una revuelta de los licántropos, no hagas nada que pudiera contribuir accidentalmente al apocalipsis y no inicies tu propia línea de cremas corporales y trates de vendérsela a Sephora.”

Ciudad del fuego celestial es una auténtica montaña rusa, cada página, párrafo, capítulo, te tiene riendo, llorando, en tensión, suspirando, sufriendo, te cabrea, te hace feliz, te hace quedarte sin uñas de los nervios. Son casi setecientas páginas de pura emoción y sentimientos, de sensaciones reales. Setecientas páginas de peleas, discusiones, traiciones, escenas románticas, escenas tristes, sorpresas, momentos Malec después de la ruptura al final del libro anterior, los sentimientos de Jace y la propia Clary teniendo que enfrentarse a Sebastian después de lo ocurrido, las reacciones de la Clave a los cazadores oscuros... 

"Recordó lo que Clary le había contado que el hermano Zachariah había respondido en una ocasión, después de que ella le preguntara si alguna vez había amado tanto a alguien como para morir por esa persona: “Dos personas. Hay recuerdos que el tiempo no borra. Pregunta a tu amigo Magnus Bane, si no me crees. La eternidad no hace que se olvide lo que has perdido, solo que soportes la pérdida.”"

Cassandra es una autora tremendamente inteligente, y ha sabido jugar a la perfección con todos los elementos que conforman esta historia. Primero, ha sabido como mezclar, unir y alternar partes más lentas, emocionales, descriptivas, con partes más tensas, enérgicas, con mucha acción, para que no haya ningún momento de la novela aburrido, introductorio o innecesario.
Segundo, ha sabido jugar con sus personajes, los sentimientos y las relaciones entre estos, y los sentimientos que tenemos para con ellos los lectores, como casi ningún escritor que yo haya leído. No conocía lo que era el sufrimiento por y con unos personajes hasta que no he leído este libro, y lo digo totalmente en serio. Se pone el más puro traje de reina de las hadas para dar esos pequeños detalles que ansiábamos de tal modo que me ha hecho desear no haberlos querido nunca.
Esto no queda ahí, en esta sexta novela aparecen nuevos personajes, los Blackthorn y Emma Carstrais, protagonistas de la próxima saga de este universo (por favor, que esta mujer no deje de escribir jamás, porque ha quedado demostrado que es un universo enorme con capacidad para diferentes historias con distintas tramas y todas maravillosas) Tienen bastante más importancia de la que me esperaba, y lo agradezco, porque tanto Julian como Ty como Emma, sobre todo ella, me han fascinado, y ya nos hace sufrir por ellos. Pero también reaparecen el Hermano Zachariah y Tessa, hablando de Will, conversaciones entre ellos dos, con Magnus, menciones al pasado, conversaciones sobre parabatai… Ha sido realmente bonito y triste ver de nuevo a estos personajes, rememorar ese final de Princesa mecánica.

“A veces se reduce a una elección. Entre salvar a una persona o salvar al mundo entero. Lo he visto, y soy lo suficientemente egoísta como para querer que la persona que me ama me escoja a mí. Pero los nefilims siempre elegirán salvar al mundo. Miro a Alec y me siento como Lucifer en El paraíso perdido.”

Tercero, cómo ha acabado de darle ese giro a todos esos personajes que conocemos tan bien, les ha dado ese último brillo que me ha hecho reecontrarme con alguno de ellos que me había rechinado en Ciudad de las almas perdidas, como es Clary, que aquí me ha parecido más centrada, seria, valiente y consciente de la responsabilidad que tiene. No hay más que leer cincuenta páginas de la primera novela para ver que no son iguales, y eso es lo que más cuenta para mí.
Y cuarto, si algo pensé nada más acabar la última página, es que Cassandra ha estado jugando con todos y cada uno de nosotros, los lectores, desde hace mucho. Y doy gracias por ello, porque adoro que me sorprendan, quedarme boquiabierta, lo inesperado, pensar durante toda una lectura “maldito autor, cómo me puedes hacer esto” y eso, justo eso, es Ciudad del fuego celestial, así que muchísimas gracias por destrozar mi corazón, Cassandra Clare.

"-Hermano Zachariah- dijo Isabelle- De enero a diciembre en el calendario de los hermanos silenciosos sexys. ¿Qué está haciendo aquí? 
-¿Hay un calendario de hermanos silenciosos sexys? -preguntó Alec- ¿Dónde lo venden?"

2 comentarios:

Mike dijo...

Me matas de feels.

Anónimo dijo...

Lo acabo de leer y estoy igual que tú, creí sinceramente que habría muertes, separaciones y ese tipo de drama que esperas,si, las hubo, pero fueron perfectas y en el punto y momento exacto. El libro no te aburre NADA, todo lo quieres saber y todo es importante por que es una conexión firme entre el pasado, el presente y el futuro, además de hacer notar que no siempre hay blancos y negros... el mundo está lleno de grises. :) El libro es la culminación perfecta de una generación de Cazadores de Sombras, muero por saber más de su mundo!