martes, 18 de marzo de 2014

Top Ten Tuesday 17: Autores populares que nunca he leído

Hola, Nefilims.
Volvemos a retomar una de las secciones del blog, y esperemos que poco a poco sean todas las que vuelvan a ir funcionando, y hoy es el día de los Top Ten Tuesday. Como hacíamos antes del parón, no vamos a poner las entradas según coincidan los temas, sino que seguiremos nuestra propia lista de temas, en concreto el de esta semana es el de autores populares que, por un motivo u otro, nunca hemos leído.

1. David Lozano: Y no será ni por falta de ganas ni por falta de libros, encima he estado en varios eventos y me encanta, así que sigo sin entender porque no leo de una vez sus novelas :/
2. Stephen King: El maestro de la novela de terror, no tengo ninguno de sus libros pero sí una lista eterna de los que quiero leer: Carrie, Christine, Salem's lost, El resplandor... Las películas las tengo vistas, ahora queda leer.
3. James Dashner: Quiero El corredor del laberinto pero nunca encuentro la oportunidad ni de leerlo ni de comprármelo, y ahora que ya hay tráiler de la película mis ganas han aumentado exponencialmente. 
4. Las hermanas Brönte: Podéis pegarme, yo lo hago, y a pesar de tener tres novelas de las distintas hermanas, aún no he leído ninguna, y quiero leerlas pero a la vez me da bastante pereza...
5. Gabriel García Márquez: Igual situación que las anteriores, tengo dos obras suyas y muchas ganas de leerlas pero es verlas en la estantería y entrarme una pereza que pffffff...
6. Anne Rice: Aquí he hecho trampas, porque empecé Entrevista con el vampiro pero no era el momento y lo abandoné a las 30 páginas. No obstante, sigo queriendo leerlo y empezar al fin con esta famosísima autora.
7. Agatha Christie: Al igual que con Stephen King sigo sin saber el motivo por el cual aún no he leído nada suyo, la maestra del suspense, espero cambiar eso muy muy pronto.
8. Michael Ende: Tengo La historia interminable desde hace años pero me quedé en la película y parece que nunca encuentro el momento de leer la novela.
9. Isabel Allende: Aunque nunca me ha llamado excesivamente la atención, tengo ese gusanillo de leer al menos un libro de la autora.
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lunes, 17 de marzo de 2014

Leal de Veronica Roth

Hola Nefilims.
Casi que he olvidado cómo se hacía esto, ha pasado demasiado tiempo, pero espero poder ponerme al día, ahora si que sí, con el blog, las reseñas y la actividad. Y no hay mejor oportunidad que la reseña de la que ha sido una nueva decepción literaria, aunque contrasta con este año, porque están siendo casi todas bastante buenas.
Bueno, dejo de enrollarme. que ya es bastante larga de por sí la reseña, y os digo que creo que al fin me vais a tener de nuevo por estos lares al 100%

"La sociedad dividida en facciones en la que antes creía Tris Prior ha quedado hecha pedazos, fracturada por la violencia y las luchas de poder, y marcada por la pérdida y la traición. Así que cuando se le ofrece la oportunidad de explorar el mundo más allá de los límites que siempre ha conocido, Tris está más que dispuesta. Puede que, al otro lado de la valla, Tobias y ella descubran una nueva vida juntos más sencilla, libre de mentiras complicadas, lealtades confusas y recuerdos dolorosos.
Sin embargo, la nueva realidad de Tris es aún más inquietante que la que ha dejado atrás. Lo que creían haber descubierto deja de tener sentido. Surgen verdades explosivas que hacen cambiar de opinión a sus seres queridos. Y, de nuevo, Tris lucha por comprender las complejidades de la naturaleza humana (y de su propia naturaleza) a la vez que se enfrenta a elecciones imposibles que tienen que ver con el valor, la lealtad, el sacrificio y el amor."

Datos del libro
Título: Leal
Autor: Veronica Roth
Colección: Divergente III
Editorial: Molino
Nº de páginas: 496
Precio: 18€

Estoy empezando a plantearme de manera bastante seria eso de leer las últimas partes de las sagas, en especial si se trata de una saga que me encanta o que es de mis predilectas, porque poco a poco todas las trilogías o sagas van llegando a su final, a su último libro, y son pocas las que no me han decepcionado o las que no han metido la pata de manera estrepitosa en esta, y, Leal, desafortunadamente y con todo el dolor de mi alma y corazón, no ha sido diferente.

Creo que es innegable y además comparable, mi absoluto y eterno amor y devoción por Divergente e Insurgente, dos novelas, para mí, imprescindibles y no son pocas las veces que he dicho que son mejores que Los Juegos del Hambre, y aunque Leal me ha gustado más que el desenlace de la trilogía de Collins, eso no quita que haya sido un nuevo y estrepitoso guantazo literario.

Creedme cuando digo que llevo ya unos días reposando el final del libro y toda la novela en sí, esta reseña no es fruto del enfado o el despecho literario, me ha dado tiempo a analizar los factores que me han desagrado y las cosas y aspectos que cambiaría de la misma, y no son pocos.
Si tuviera que definirlo en pocas palabras diría que a Leal le falta “algo”, no sé exactamente que es, pero algo hay que me ha faltado en esta novela.

Si por algo es conocida esta trilogía es por su desbordante acción, por una narración trepidante y por una cadena de sucesos imparable que, a los largo de todas la páginas de las dos primeras partes, nos envolvían en una burbuja de sorpresas y hechos que dejaban al lector sin respiración, en una tensión absoluta mientras duraba la lectura, en definitiva, cada uno de los capítulos era un golpe seco, cada vez más rápidos y seguidos, era apabullante en definitiva, acción a raudales, giros rápidos de trama, luchas, tiroteos, peleas, revelaciones… Una constante.
Leal rompe esto. Y lo hace mal. E inadecuadamente. Porque en una trilogía caracterizada por un ritmo trepidante y una capacidad de enganche extrema, Leal es un auténtico somnífero, lento, demasiado reflexivo, carente de esa acción y demasiado estable. Si Divergente e Insurgente son la mejor muestra de un mar embravecido, espectacular y peligroso, Leal es ese mismo mar en una aparente calma y estabilidad, que, aunque deja percibir que está revuelto en su interior, la superficie permanece imperturbable, le resta toda la espectacularidad. Y eso NO SE PUEDE HACER EN UN DESENLACE, VERONICA ROTH. NO. SE. PUEDE.

Me he llegado a aburrir con la novela, y la mejor prueba es que he tardado una semana en leerlo, cuando Insurgente, por ejemplo, me lo leí de un tirón en apenas día y medio, y no solo eso, sino que había pasajes e instantes, sobre todo durante toda la parte media de la novela, que me daban la sensación de repetición, de monotonía. Es bueno introducir el elemento reflexivo en la historia, como buena distopía, sobre todo si se calibra una guerra o la validez y justificación de los actos de bandos en un conflicto que ha provocado muertes y destrucción, pero si eso hubiera sido compensado con acción, luchas, peleas o el más mínimo conflicto, no hubiera pasado nada, pero toda la novela se mueve en una calma tensa que debería y parece que va a estallar en cualquier momento, pero que nunca estalla, ni siquiera al final del libro.

Antes de seguir, debo dejar claro una cosa, y es que hay mucha gente que está enfadada con este libro por una cosa que sucede al final, si lo habéis leído sabéis perfectamente a qué me refiero. No es mi caso, me parece un movimiento extremadamente acertado por parte de la autora, además de muy valiente y muy coherente, incluso predecible podríamos decir, y aunque desafortunadamente, me enteré del mismo antes siquiera de tener el libro en mi poder, ni ha influido en mi lectura ni puedo decir que fuese una sorpresa, aún menos lo es mientras estás leyendo el libro, pero, aún así, es un aplauso para Veronica.

Sin duda, otra de las cosas que me han reventado Leal, es Cuatro. Sí. Amo a Cuatro, muchísimo, y me encantaba el personaje. Al fin un protagonista masculino que, aunque tenga un pasado traumático, no es un moñas soberano ni es una máscara que lleva, era seco, bruto, desagradable, poco compasivo y extremadamente duro, y me conquistó así, siendo frío y lógico, centrado en su cometido y sin dejarse influenciar por emociones propias y ajenas. Hasta Leal (POR QUÉ, VERONICA, POR QUÉ)
Hay dos problemas, el primero de ellos es que siempre habíamos visto a Cuatro a través de los ojos de Tris, nunca le conocimos realmente, y tal vez siempre haya sido el chico asustado, inseguro y necesitado de cariño hasta el punto de ser cargante, porque se pasa todo el libro llorando por lo que le ha sucedido y porque es GD, y el segundo que, normalmente, esa otra cara no me suele molestar en los personajes, pero en Cuatro me ha repateado el estómago, porque Cuatro me gustaba como era, diferente del resto de personajes masculinos, pero no, al final es igual que el resto, y esa faceta sensible, romántica y débil me ha resultado tan extraña, cargante e incluso insoportable en algunos momentos, que es un gran porcentaje de mi decepción.

Por no mencionar la cantidad de momentos románticos, amorosos y sensibles que hay entre Tris y él, que no me los creo ni me los he creído en ningún momento. Es impensable e inimaginable verlos a ambos abrazándose y diciéndose “Te quiero” y similares. Pues hay momentos así a montones. Y me sobran. No me gustan, no encajan con la imagen de pareja que daban, unidos y pasionales pero para nada moñas, pues a la basura esa imagen. No entiendo la lógica de presentar una trama y unas relaciones y personajes durante más de 900 páginas para cambiarlo radicalmente en el final. Que alguien me lo explique, porque no son los personajes que yo conozco de las otras dos novelas.

Como he dicho, otro de los grandes fallos, para mí, es que me ha parecido una historia tremendamente predecible SPOILER (de verdad, la muerte de Tris se veía venir a kilómetros, otra cosa es que la autora no se hubiera atrevido, y por eso me llevé la sorpresa, no porque muera y se sacrifique, sino porque se haya atrevido a hacerlo) sino que las explicaciones a toda la trama, lo que hay detrás de los sueros, más allá de la valla, lo que explica la creación del Chicago que aparece en la trama, me parece una salida fácil, demasiado usada, insuficiente, muy pobre, nada más leerlo me quedé como “¿Ya está? ¿Solo esto? ¿En serio?” SPOILER (en realidad fue más un: “Tres malditos libros para un puñetero experimento genético, ¿me puto vacilas? Te lo podías haber currado un poco más, joder”) En definitiva, me parece la salida fácil, recurrente y poco sorprendente, un modo de cerrar la trama sin complicaciones, rápido, cómodo.

Y bueno, este testamento se resume en que Leal ha sido una gran decepción, no sé si ha sido porque esperaba mucho, porque los dos libros anteriores eran magníficos, pero ha sido una lectura lenta, pesada, repetitiva, carente de acción prácticamente, previsible y con un Cuatro tremendamente cargante y cambiado, pero, eso sí, con un golpe final tremendamente acertado que acaba mejorando un poco la historia.
2.75/5

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